Al indagar sobre innovación educativa, se evidencia la existencia de
diversas definiciones, algunas de las cuales se centra en la idea de que es un
proceso, una estrategia, una técnica administrativa, o una meta por lograr,
cuya visión va más allá del presente al futuro, e implica el desarrollo de una
determinada actitud mental innovadora. Partiendo de estos argumentos Altuve (2004), manifiesta que la innovación
es un cambio donde participan la invención, la investigación, la evaluación,
métodos, técnicas y procedimientos novedosos, todo lo cual implica una
modificación de las prácticas educativas existentes. Y tiene por finalidad, la
generación de un aumento cualicuantitativo de la producción del sistema
educativo y por otra el logro de la transformación social de un país, una
región… entendida así, la innovación educativa es más que la modificación de la
estructura de un programa de estudio, el reordenamiento de prácticas
administrativas, o la vuelta a estrategias anteriores, entonces puede decirse
que es el conjunto de acciones pedagógicas cuyo fin último es la transformación
del sistema educativo y por consiguiente del sistema social general.
Por su parte Moschen (2005), define innovación educativa como una
potencialidad que existe en todas las instituciones educativas y está en cierto
modo oculto o latente en la estructura informal de la institución. El mismo
autor, considera otro concepto partiendo de las necesidades institucionales y
lo define como la capacidad de proyectar el desarrollo institucional, a partir
de la misión, teniendo en cuenta la situación histórica y los escenarios del
futuro. Para Carballo (2011), la innovación educativa, es el resultado de un
proceso de búsqueda, promovido intencionalmente desde la gestión institucional;
está ligada a tensiones internas que inciden en la construcción de la identidad
y el ejercicio de la autonomía, abarca la totalidad de los factores intervinientes
en el hecho educativo y aporta soluciones pertinentes, específicas, novedosas y
superadoras frente a necesidades y problemáticas reales.
Ante todo lo planteado, e hace imprescindible abordar las necesidades de
las innovaciones educativas, debido al gran deterioro que se ha observado en la
mayoría de los sistemas educativos contemporáneos, porque quienes dirigen el
destino de los pueblos, invierten significados recursos y realizan grandes
esfuerzos.
Sin embargo, se continúa hablando de crisis educativa en todos los ámbitos;
se insiste en que los sistemas educativos están demasiado tensos, por lo que se
lucha para evitar su total desintegración. No obstante, cada día se evidencia
la discrepancia entre lo que es la educación y lo que debería ser como fuerza
poderosa para el cambio, la transformación y el progreso social. Lo referido pone de manifiesto que para crear reservas de habilidades y de
conocimientos esenciales, es necesario no sólo superar las dificultades
educativas de hoy, sino también cambiar las prácticas fundamentales que
caracterizan la educación del presente, así como crear y poner en ejecución
nuevas teorías y tecnologías. En este sentido, cabe citar a Casanova (2009),
quien a referirse de la manera de resolver la crisis mundial de la educación,
afirma que:
Se necesita un enfoque
estratégico fundamentalmente nuevo, que rompa las ataduras de lo convencional y
se atreva a pensar en innovaciones del tipo que fácilmente se acepta en otros
aspectos de la vida, pero que, por falta de valor o de imaginación, apenas nos
atrevemos a señalar en el campo vital del aprendizaje y del desarrollo humano.
(p.14).
Lo emitido por la autora, ha hecho que en Venezuela, connotados
intelectuales, frente a la difícil situación experimentada en la educación,
también han manifestado la conveniencia de definir y adoptar eficazmente una
nueva educación que posibilite la capacitación adecuada de los recursos humanos,
a objeto de que puedan enfrentar con éxito el reto del futuro y lograr la
transformación social de la nación. Concretamente han pedido repensar la
educación, en atención a los requerimientos del país a las exigencias del
mundo. En ese repensar la educación, en ese buscar cómo superar las dificultades
educacionales del presente y del mañana, se ve trabajando desde hace algún
tiempo. Investigadores, evaluadores, planificadores, educadores, psicólogos,
sociólogos y diversidad de profesionales, así como entidades gubernamentales y
no gubernamentales, están dedicando sus mejores esfuerzos para el logro de
alternativas innovadoras. Por eso, en los últimos tiempos, han surgido diversas
teorías y nuevas tecnologías, las cuales prometen cambiar tendencias
anteriores.
Ante esto, Altuve (2004), expresa que todos los elementos educativos,
alumno, docentes, materiales, financiamiento, organización, administración,
regímenes de evaluación del rendimiento estudiantil, métodos, técnicas de
instrucción, los locales educativos, todo en general, está siendo investigado,
evaluado, revisado. Diversidad de innovaciones se están ensayando y generando
al respecto. Como consecuencia, variadas y amplias corrientes de innovación se
manifiestan con desigual intensidad y éxito diverso, en atención a los recursos
disponibles y a las orientaciones sociopolíticas dominantes. Además se deduce,
que las innovaciones en educación se producen y utilizan con el objeto de
atender las necesidades concretas del sector a fin de superar la crisis en que
se encuentran las sociedades de hoy.
Lo planteado conlleva a atender la importancia de la innovación social y el
impacto que tiene sobre el sistema de valores, las actitudes y hábitos de las
personas. Lamentablemente, existe una sensación bastante generalizada acerca de
que la escuela no ha entendido bien su cuestión. Moschen (2008), expresa que a
raíz de la enorme oferta del equipamiento tecnológico, algunas instituciones
escolares caen en la tentación de correr tras los nuevos artefactos y equipos,
creen que con eso ya les alcanza para hablar de innovación y calidad educativa. Ahora bien, las innovaciones educativas tienen como fin último la
transformación del sistema social de un país, por ello, es acertado expresar
que las innovaciones necesarias a poner en práctica, deben tener o propiciar
cambios profundos en la educación y prestar atención preponderante no sólo a la
totalidad del modelo prevaleciente, sino también a la relación con la sociedad.
Se trata por consiguiente de planteamientos nuevos, los cuales han de involucrar los fines,
objetivos, concepciones, estructura y procedimientos propios del sistema
educativo formal y no formal de la sociedad.
Lo expuesto lleva a expresar siguiendo los planteamientos de Altuve (2005),
que en definitiva se requiere, de una parte, de innovaciones que rompan las
ataduras con lo convencional e involucren la totalidad de variables educativas
importantes y tomar en cuenta la relación de dichas variables con los distintos
sistemas constitutivos del supra sistema
social. De no procederse así y enfatizar en el análisis de unos pocos aspectos,
se corre el riesgo de que los factores ignorados, pero, presentes en la
situación básica, estrangulen los efectos del cambio.
El enfoque planteado producirá múltiples cambios en los
roles intrínsecos y extrínsecos de quienes participan en la planificación, ejecución
y evaluación de las innovaciones educativas, además de una distribución más
equilibrada y justa del poder de decisión, junto a una disminución del carácter
altamente competitivo de la educación, un incremento en cuanto a las
iniciativas de cooperación, modificaciones curriculares e instruccionales. En conclusión, el gran cambio a obtener como resultado de la teoría y la puesta
en práctica de innovaciones educativas, será dar respuesta a la necesidad de la
sociedad que el sistema educativo no ha podido satisfacer o ha satisfecho
parcialmente, así como apartarse de ciertos valores y perjuicios tradicionales
que han sido definitivamente cuestionados. Igualmente , se debe lograr que los
educadores y la educación sustituyen sus propuestas centradas, en esfuerzos parciales que otras más amplias y
flexibles con los cuales se pueden construir nuevos modelos educativos.
Se trata por tanto de un nuevo enfoque de las innovaciones, mediante el
cual se le reconoce al sistema educativo su función central: la enseñanza y el
aprendizaje, enfocándose su transformación desde la base hacia la cima y desde
la periferia al centro. Esta perspectiva origina múltiples cambios en los roles
intrínsecos y extrínsecos de quienes participan en la planificación, ejecución,
evaluación de la educación, en la distribución más equilibrada y justa del
poder, en el diseño de modelos organizativos propios; en los niveles de
participación, cooperación y cohesión de los autores; en el logro de
aprendizajes que posibiliten soluciones problemas pertinentes, así como en la
utilización de variados recursos existentes en el medio y otros.
Respecto a las innovaciones que van de la base a la cima, de abaja hacia
arriba, desde la propia comunidad docente, es menester acotar que ellas tienen
mayor posibilidad de éxito y de continuidad. Encuentra así sentido la
afirmación siguiente: las innovaciones educativas deben ser pesadas,
gestionadas y realizadas autónomamente por el profesorado. Mientras que será el
Estado a través del Ministerio del Poder Popular para la Educación, el
responsable de implementar las medidas de la política educativa
correspondiente, así como de aportar los recursos necesarios, a propósito de la aplicación del proyecto
innovativo bajo los respectivos parámetros de calidad. Obviamente, esto no excluye la
posibilidad de que se promuevan acciones desde el sistema central del sistema
educativo, tendentes a generar cambios en las instituciones donde se realiza la
enseñanza el aprendizaje. Sin embargo
cuando esto ocurre es de extrema importancia la incorporación inmediata y total
de los docentes, así como el desarrollo de una actitud favorable al cambio y a
la participación democrática; de lo contrario, la experiencia carecerá de
credibilidad, perderá fuerza y su permanencia en el tiempo estará comprometida.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Altuve,
M. (2004). Aspectos teóricos y experiencias sobre innovaciones educativas.
Caracas. Venezuela. Editorial Grupo Gráfico.
Carballo, R. (2011). Manifiestos para las innovaciones
educativas. Proyecto innovador a partir de las experiencias de alumnos
universitarios. Madrid. España. Editorial Díaz de Santos.
Hay que recordar amigo las estrategias de innovación no solo se da con la tecnología sino con el cambio de paradigma
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